Hacerse un seguro por teléfono o por internet

No te lo hagas.

Siempre hubo, siempre hay y siempre habrá tontos. No seas uno de ellos.

¡Pero si es más barato! probablemente estés pensando. Y puede, que incluso lleves razón si sólo miras el precio. Y ahora yo te pregunto: ¿tiene las mismas coberturas?, ¿sabes si te van a dar o no un buen servicio?.

¿Y tú qué me vas a recomendar si te dedicas a ésto? Pues no. Como ves, estoy buscando trabajo en seguros pero ahora mismo no lo tengo. Ni pierdo ni gano nada recomendándote una cosa u otra.

¿Qué te recomiendo que hagas con los comparadores de seguro que hay en Internet? Pues simplemente utilizarlos para negociar con tu Compañía actual. Lo sacas por impresora y se lo llevas a la hora de renovar el seguro. En un alto porcentaje de casos, obtendrás una mejora en la prima, gracias a los descuentos que te ofrezca su departamento de retención de clientes.

Pero recuerda, NO TE HAGAS NUNCA un seguro ni por teléfono ni por Internet. Salvo que quieras ser engañado. Elige mejor una persona que te asesore presencialmente. Por teléfono y por internet, se miente sin ruborizarse siquiera.

Elige también Compañías o mediadores de seguro que tengan oficina física en tu ciudad. No sabes lo que eso te va a ayudar si algún día tienes necesidad de usar el seguro.

Huye de las Compañías de seguro con nombres estúpidos, tipo zambomba, castaña, seguros la regaera, seguros gin tonic, seguros ji-ji-jí, seguros san borondón, seguros el palustre, mutua cochinchina, seguros directos, super risk, broker magníficus y similares.
Por muy baratos que sean. Huye, insensato.

Este cuadro, define gráficamente las malas compañías:

Te pongo un ejemplo que hace años me pasó cuando yo trabajaba en seguros:

Una compañía de nombre extraño y que ahora tanto abundan hizo una campaña de televisión, ofreciendo precios realmente bajos.
Un cliente llamó y le ofrecieron el seguro casi 50 euros más barato. Sin entrar en comparar coberturas.
El cliente se fue a esa maravilla aseguradora.

A dos meses atropelló a una persona con resultado de muerte. Lo retuvieron en el calabozo hasta que su nueva Compañía depositara una fianza. Lo normal.
Su mujer (que no sabía nada del cambio de seguro) vino a mi oficina y la tuve que remitir a un número estafa 902 de esa nueva y maravillosa compañía de seguros que no tenía sucursales y había que hacerlo todo por teléfono.
En el número estafa tras un montón de llamadas, no le resolvían el problema.

Al tercer día como los ahogados, su mujer vino ofreciéndome dinero a cambio de sacar a su marido de los calabozos.
No le acepté el dinero, pero llamé a seguros pingolín identificádome como empleado de seguros y que me explicaran a mi el problema.
Resulta que aún no tenían abogado en Málaga.

Les ofrecí enviar al mío para representarlos a ellos. Un intercambio de faxes (que era lo que se llevaba en aquella época) y en media hora, el marido estaba libre.
Lo primero que hizo fue venir a abrazarme. Aún recuerdo el olor a calabozo, y las lágrimas.
Lo segundo, fue volver a pagar el seguro con nosotros y mandar a paseo a seguros pingolín.

Imagino que hoy ese problema ya lo tendrán resuelto al menos algunas de esas compañías pingolinas.

Pero yo por si acaso, no me arriesgaría. Que se arriesgue otro.

¿Y todos los seguros de coches por ejemplo, cubren lo mismo?
Pues tampoco es así, a excepción del seguro obligatorio de automóviles. Seguro que por otra parte, rara es la Compañía que acepta hacerlo así, a secas.

Seguro voluntario de automóviles. Que es un complemento al seguro obligatorio, aumentando los límites. Dependiendo de la Entidad, puede cubrir también (o no), entre otras:
– La utilización de vehículos ajenos
– El remolcaje de otros vehículos
– Los remolques que llevemos en el nuestro
– La conducción por vías no aptas para ello (como cuando dejamos el coche casi en la arena de la playa)

Paradójicamente, el seguro voluntario es el menos voluntario de los seguros, pues casi siempre te obligan a contratar algo que se supone que es voluntario.


¿Y qué te recomiendo?

  1. Que lo hagas con un Corredor de seguros. O al menos le pidas precio y coberturas. Un corredor es la única persona que te va a dar un asesoramiento independiente, el único que te va a asesorar gratuita e imparcialmente, mirando siempre por tus intereses. Si ninguno te convence, y en su defecto:
  2. Un agente afecto de una Compañía de seguros, que tenga sucursal en tu ciudad. El precio es el mismo, pero siempre vas a tener a alguien a tu lado cuando lo necesites.
  3. Directamente en las oficinas físicas de la Compañía de seguros en tu ciudad. Te atenderá un empleado mal pagado y malhumorado, al que le das exactamente igual, pero al menos, es alguien a quien puedes mirar a la cara, y no un número estafa 902 en los madriles.

Y recuerda, nunca te lo hagas ni por teléfono ni por Internet. A las personas que hacen eso se las llama cariñosamente, pringaos.


¿Pagar por banco? No, gracias.

Un último consejo: No pagues nunca el seguro mediante domiciliación bancaria. Es una vez al año, así que mejor ve a la oficina y págalo allí. Aprovecha para hacer cualquier pregunta que se te haya ocurrido, y que vuelvan a mirar la prima y las coberturas. En el seguro del hogar por ejemplo, cada pocos años aumentan las coberturas y baja la prima. Ya puestos, te haces una nueva póliza de seguro.

El no pagar por banco, hace que no se pierdan puestos de trabajo en las oficinas de seguros, y evita los directorcillos de sucursal listillos, que un buen día deciden aumentar por la cara los capitales asegurados y con ello la prima y su comisión o rappell.

También evitas que ese directorcillo de sucursal te haga nuevos seguros sin tu consentimiento. Te sorprendería saber la de gente que ni se da cuenta cuando eso ocurre, sobre todo en primas pequeñas.

Además, las compañías de seguros nunca se olvidan de tu número de cuenta, y cuando menos lo esperes, lo mismo te mandan algo. Y si cuela, cuela…

No pagues por banco. Hazme caso. No gano nada recomendándote ni una cosa ni la otra.


Números 902.

Los números 902 no entran en la tarifa plana de llamadas nacionales que tienes contratada. Se los inventó algún hijo de puta para ganar dinero con ellos, y las malas compañías de seguro suelen utilizarlos para casi todo, y así ganar algo de dinerillo cada vez que los llamas.

Las hay que tienen un número 902 incluso para la contratación o la petición de presupuesto antes de asegurarte. Huye de las malas compañias.

Otras, sólo tienen teléfonos 902 para aburrirte si por desgracia tuvieras que hablar con el departamento de siniestros, o para la asistencia en viaje. Se trata de cobrarte incluso por llamarles.

Huye, huye de las malas compañías. Hay muy buenos profesionales del seguro en Málaga, es simplemente cuestión de encontrarlos. Y cuando encuentres uno, no lo cambies: habrás encontrado un tesoro.