620848178 spam sanitas hijos de puta

Una hija de la gran puta me llama desde el 620848178 para intentar convencerme que haga una mierda de seguro con sanitas, una empresa que por lo visto ahora andan tan mal, que necesitan atosigar a la gente para engañarlos haciéndoles un seguro.

La tuve un rato entretenida para hacerle perder el tiempo, hasta que le mentada hija de puta se aburrió y colgó.

Si os llaman, haced lo mismo.

Que se jodan.

La caradura de algunas empresas de grúas

Tengo un amigo que es un cachondo y que no deja de sorprenderme por tomar arriesgadas decisiones en su día a día.

Por ejemplo, hace veinte años que dejó de pagar por la garantía coplementaria de asistencia en carretera, pues como no sale de Málaga capital, cuando el coche no arranca le cambia él mismo la batería o avisa al mecánico del taller más cercano para que se lo repare, pues según dice la reparación le vá a costar más o menos lo mismo.

Son sus costumbres y hay que respetarlas.

Anoche íbamos en su coche y le falló el inercial o sistema de prevención de incendios EFS o algo así creo que se llama, con tan mala fortuna que lo dejó en una rampa de acceso a un túnel (en Málaga capital) y como no tenía la garantía complementaria de asistencia en carretera, su seguro se negó a mandarle una grúa ni aún pagándola él.

La grúa SEMPERE se negó a atenderlo alegando que a los particulares no le garantizan que vaya a ir una grúa, pues su negocio son las compañías de seguro.

Los de ADA le dijero que sí, que en media hora le mandaban una cobrándole 80 euros por un traslado de unos trescientos metros (quitarlo de la rampa y llevarlo a la parte trasera de ese mismo edificio, donde hay un taller de mecánica) pero que tendría que pagar en efectivo o con tarjeta. Pero al rato ADA se arrepintió y dijo que o tarjeta o nada.

Le recomendé que no pagara con tarjeta, pues todo el que te pretende cobrar a través de tarjeta o por domiciliación bancaria, es un hijo de puta que seguramente pretende estafarte. ADA se negó a cobrar en efectivo.

Al final, nos llevamos el coche empujando entre varios durante unos treinta metros y allí se quedó hasta que hoy el mecánico se ha hecho cargo del mismo.

Yo me gané una invitación a cenar, y a los de ADA que les den mucho fino por el culo.